Bilbao

Diego López de Haro fundó la Villa de Bilbao un 15 de junio de 1.300. A comienzos de siglo XX, Bilbao es la gran referencia económica del País Vasco y una de las más importantes del Estado. Sin embargo, a finales de dicho siglo la industria siderúrgica entra en una profunda crisis que obliga a la ciudad a repensar los fundamentos de su desarrollo económico.

En la actualidad el Palacio de Congresos Euskalduna, los diques, la grúa Carola y la caseta de bombas que forman parte del Museo Marítimo Ría de Bilbao son el símbolo de la industria naval de Bilbao.

En pocos años la Villa y los municipios de su entorno se verán obligados a afrontar la difícil reconversión industrial. Los terrenos industriales son el espacio de una transformación espacial (Abandoibarra) premiada internacionalmente y que ha situado a Bilbao como un potente destino turístico.

El gran emblema de este “Nuevo Bilbao”, es el Museo Guggenheim Bilbao, diseñado por Frank Gehry. Asimismo, el Casco Viejo es un espacio turístico de primer orden que conservar las tradiciones y señas de identidad de la ciudad. En la misma zona se alza la Catedral de Santiago, sustituyendo a la antigua ermita dedicada al Apóstol. El templo, de estilo gótico, es uno de los más emblemáticos de la ciudad.

Bilbao suma a su transformación urbanística, la medioambiental, de la mano de la recuperación de la Ría, alma de la villa, testigo mudo de su historia, eje de comunicación y comercio, donde se dan cita edificios y obras de los mejores arquitectos y artistas del mundo y donde además se puede disfrutar de infinidad de actividades de ocio, deporte y cultura.

Completan el proyecto estratégico de la transformación de Bilbao: los nuevos puentes, el metro, el aeropuerto y el tranvía. Estas infraestructuras, muchas de ellas diseñadas por grandes arquitectos (Norman Foster, Santiago Calatrava…), constituyen una excelente red de movilidad que conecta Bilbao y sus barrios con las comunidades limítrofes y el ámbito internacional.